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América Latina investiga escándalo de sobornos de Odebretch

Ya se sospechaba el alcance regional de las corrupción de la constructora brasileña Odebrecht -investigada en Brasil por su vinculación en el escándalo Petrobras-, pero ahora hay una cifra concreta para rastrear en cada uno de los países: US$ 788 millones en sobornos pagó la compañía desde 2001, para asegurar contratos en más de 100 proyectos en 12 naciones de América Latina y África, según admitió la propia empresa ante la justicia estadounidense, como parte de un acuerdo de culpabilidad, que implica pagar una multa de al menos US$ 2.600 millones.

El detalle de los montos pagados en sobornos en cada uno de los países ha provocado una reacción en cadena, y ayer, las autoridades locales de varias de las naciones latinoamericanas mencionadas anunciaron que pedirán información adicional al Departamento de Justicia de EE.UU. para iniciar sus propias investigaciones internas. En algunos países, como Perú, incluso ya se exigen responsabilidades políticas y se apunta a los presidentes que gobernaron en los años que se produjeron los pagos irregulares.

El caso Odebrecht, constructora que hoy opera en 25 países, con unos 128.000 empleados, amenaza con seguir ramificándose, ya que -según analistas- parece cada vez más claro que la expansión internacional de la compañía replicó las mismas estrategias que, por mucho tiempo, fueron toleradas en Brasil. “El caso Odebrecht hay que interpretarlo en sus raíces históricas: no había nada malo en el pasado. Todos los políticos corrían a la empresa en busca de algún dinero; era un mercado natural y efectivo”, comenta el politólogo brasileño Edson Nunes. “Lo que antes era natural que ocurriese, hoy es considerado inmoral e ilegítimo. Por lo mismo, hoy estamos muy lejos de una solución y seguirán saliendo revelaciones en varios países”.

Perú: tres gobiernos en la mira

En Perú, Odebrecht reconoció haber pagado US$ 29 millones en sobornos a funcionarios locales en el período 2005 y 2014, lo que abarca los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala. En esos años, la compañía obtuvo beneficios por más de US$ 143 millones, por obras como la línea 1 del Metro de Lima, un gasoducto en el sur, un subtramo de la carretera sureña Camaná-Tacna, vías nuevas en Lima, Callao y en Cusco, así como la carretera Interoceánica Sur, que conecta Brasil y Perú, cuestionada por sobrecostos que hicieron que la inversión escalara de US$ 800 millones a US$ 2.000 millones.

El Presidente Pedro Pablo Kuczynski, quien fue primer ministro y titular de Economía en el gobierno de Toledo, descartó ayer haber recibido dinero de Odebrecht. “Yo le puedo garantizar que no recibí nada ni sé nada”, dijo el Mandatario, quien se manifestó a favor de una “profunda investigación” de la fiscalía a los gobiernos de la época: “Los ex presidentes Toledo, García y Humala deberán dar explicaciones. También hay que ver a quiénes se les pagó”.

Colombia cancelará contratos

Odebrecht reconoció haber abonado US$ 11 millones en pagos irregulares a funcionarios colombianos, entre 2009 y 2010. Según el gobierno de Juan Manuel Santos, en ese período solo existió un contrato, el de la Ruta del Sol -que conecta el centro del país con la zona caribeña-, pero la compañía luego se ha adjudicado otras dos obras: la construcción de una carretera en Boyacá (2012) y los trabajos de dragado para recuperar la navegabilidad en un tramo del río Magdalena (2014), la principal vía fluvial del país.

El gobierno informó ayer que ya solicitó al Departamento de Justicia de EE.UU. información que involucre a funcionarios colombianos en los sobornos de Odebrecht, y aseguró que cancelará todos los contratos en los que se comprueben actos de corrupción. La fiscalía, además, conformó ayer un equipo especial para inspeccionar varias entidades públicas, con el objetivo de recabar pruebas.

Ecuador: “caiga quien caiga”

En Ecuador, Odebrecht confesó haber pagado US$ 33,5 millones, entre 2007 y 2016, a funcionarios gubernamentales e intermediarios, lo que les reportó beneficios por US$ 116 millones.

El secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, afirmó ayer que solicitó a EE.UU. que envíe información sobre el caso, y no descartó que haya habido “actos irregulares”. “No vamos a proteger a nadie, vamos a favorecer esta investigación, caiga quien caiga”, aseguró.

El gobierno de Rafael Correa, por otro lado, dijo que actuó correctamente cuando en 2008 el Mandatario expulsó a Odebrecht, por irregularidades en la central hidroeléctrica de San Francisco, “pese a las presiones de la Cancillería brasileña”. Hoy, la firma no tiene obras adjudicadas con el gobierno, pero sí con la municipalidad de Quito para la construcción del Metro, por US$ 1.534 millones.

Venezuela: el más sobornado

Con US$ 98 millones en sobornos, entre 2006 y 2015, Venezuela fue el país donde más dinero pagó Odebrecht fuera de Brasil. En los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, la compañía ganó licitaciones como la construcción de la línea 5 del Metro de Caracas y de la línea 2 del Metro de Los Teques, del teleférico de Mariches, del tramo ferroviario Guarenas-Guatire y de la central hidroeléctrica Tocoma, así como tiene a su cargo la modernización del Aeropuerto de Maiquetía. Muchas de estas obras, sin embargo, están atrasadas o paralizadas.

El gobierno no comentó ayer esta información, pero la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, informó que investigará estos pagos irregulares. “La realidad es que hoy ni existen las obras ni se conoce el paradero de esos recursos públicos que les fueron asignados”, comentó el presidente de la Comisión de Contraloría, Freddy Guevara.

Corrupción en Centroamérica

Las redes de Odebrecht fueron particularmente fértiles en Centroamérica. En República Dominicana, la compañía pagó US$ 92 millones en coimas; en Panamá, US$ 59 millones, y en Guatemala, US$ 18 millones.

Las fiscalías de estos tres países aseguraron ayer, por separado, que solicitarán información al Departamento de Justicia de EE.UU. para investigar a los receptores de estos sobornos.

El caso impacta sobre todo a Panamá, donde Odebrecht tiene varios contratos vigentes, como la construcción de la línea 2 del Metro (por US$ 1.857 millones); la renovación de la ciudad de Colón (US$ 537 millones), y la ampliación del aeropuerto de Tocumen (US$ 800 millones). Las autoridades señalaron ayer que estas licitaciones se realizaron con “total transparencia”, y afirmaron que respaldarán las investigaciones que involucran a funcionarios de la administración del ex Presidente Ricardo Martinelli, quien se encuentra en EE.UU. y tiene en el Supremo de Panamá al menos seis causas penales abiertas en su contra.

Pagos en la Argentina K

La información de que Odebrecht pagó sobornos por US$ 35 millones en Argentina, entre 2007 y 2014, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, se suma al largo historial de causas de corrupción contra funcionarios K.

Según Clarín, la constructora brasileña participó en proyectos como la ampliación de gasoductos, la construcción de una planta de potabilización de agua, una refinería de la petrolera estatal YPF y una línea ferroviaria, entre otros. Odebrecht ya es investigada en cuatro causas judiciales en el país, una de las cuales involucra al ex secretario de Transporte Raúl Ricardo Jaime, sospechoso de recibir un pago de US$ 80.000, durante la licitación de la construcción de un túnel ferroviario.

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