Martes , Septiembre 19 2017
Inicio / Panorama / Impunes

Impunes

Por Manuel Orestes Nieto

Ricardo Martinelli es -desde el 31 de agosto- un extraditable. Su prepotencia y actitudes soberbias, aquellas ínfulas de grandeza que tanto le gustaba mostrar de nada sirvieron. Ahora arrastra una lamentable condición de cobarde. La noticia desde Miami, esperada, no implica que será un viaje express del prófugo a Panamá; tendremos que aceptar que antes de verlo bajar de un avión engrillado pasará un tiempo más prolongado y habrá complejidades que quizás enturbien las sentencias que merece en Panamá. Todo lo que se llevó, las mordidas al erario, deberían sumar varias veces más de veinte años. Ser extraditable y estar preso en un país extranjero tiene que ser para él una pesadilla y marca los trazos de su corrupta conducta.

Precisemos -en esta realidad que él mismo construyó- que la posibilidad de que Ricardo Martinelli haya trastornado el poder sin robar es cero. Su obsesión por hacer dinero lo llevó por los escabrosos senderos del coimeo, los sobreprecios astronómicos y ser el artífice frenético de una máquina mafiosa para drenar millones de balboas de fondos públicos. Su perfidia para deshilachar la Constitución, las leyes nacionales, transgredir los poderes, fomentar todas las formas posibles del clientelismo, confabulado con subalternos, amigos, familiares y socios, fue un desquiciamiento para sacar del estado plata evaporada. Hay demasiadas llagas producto de esta corrupción siniestra.

¿Cuán grande fue este latrocinio que aún no se ha podido precisar? ¿Fueron cientos o varios miles de millones? ¿Cuántas fueron con exactitud las sustracciones, escondrijos, lavados, sociedades anónimas, instituciones y empresas involucradas? ¿Cuántas licitaciones directas tuvieron de antemano nombre propio? ¿Cuántas adendas fueron acordadas antes de la ejecución de la obra? ¿Qué pasó con las obras inconclusas o inexistentes?

Pasan los años y no está nada claro cómo podrá ser la sanidad nacional y adecentar Panamá. En juzgados y cortes, decenas de casos están atascados en una maraña, en los limbos procesales, sin juicios ni sentencias.

La Procuradora de la Nación comunicó el pasado 29 de agosto que hay presiones inauditas de poderes económicos, políticos, empresariales, mediáticos y de la banca tratando de que las investigaciones puedan ser concluidas y que hay amenazas a los fiscales. Nada de esto puede ocurrir sin la intervención de personas concretas, con intereses, que mueven los hilos, acortan las bridas o ponen tapones para que no asome la verdad. No dice quiénes son, debió y debería hacerlo; sabe quiénes hoy -no ayer- quieren poner la tapadera para evitar el derrame de delitos. Es obvio que emergen con sus declaraciones que existe complicidad directa e intereses conjugados en los malabares del dinero sucio. Anunció que estaban por caerse casos y en menos de veinticuatro horas la Corte da un fallo en el cual Finmeccanica es caso cerrado. Asombrosamente se volatiliza todo alrededor de los radares, Lavitola, Martinelli incluso, aún cuando hay detenidos en Italia, evidencias inexpugnables traídas a Panamá que confirman una salvajada disfrazada de inversiones tecnológicas para perseguir el narcotráfico. ¿A quién o a quiénes beneficia sellar este asunto? Todo indica que seguirá la misma ruta New Business, los riegos de Tonosí, Financial Pacific y veremos si una a una sofocan otras investigaciones más; las deshojarán con truculencias y quemarán los expedientes. El contrasentido es que todos sabemos que hubo un robo monumental y el ardid es hacer desaparecer piezas gruesas, como algo que nunca existió. Estamos ante una grieta en el muro que evita cruzar a la verdad y que si se ensancha revienta.

Si bien el caso Odebrecht -con todos sus vericuetos e impresionantes sacudidas, que estrujó la decencia y volatilizó la plata en múltiples países en el mundo- es un caso colosal que en Panamá está frenado y huele a complicidades, no es el único de esta múltiple trama corrupta. ¿Qué rayos pasa con los demás casos que también agujerearon el erario público y dónde están sus protagonistas? ¿Qué arrojan las auditorias? ¿Hay un Órgano Judicial rajado hasta sus cimientos? ¿Qué, cómo, quiénes, bajo qué inmoralidad actúan, esconden, presionan pero no se sabe quiénes son? Ministros todopoderosos, partidas circuitales sin discreción, presupuestos torcidos, ventas de activos calculadas, incubadoras de negocios sórdidos, también son parte de este hoyo monumental. Los poderes del estado no fueron precisamente monasterios tibetanos; más bien promiscuos y parece que no se disparan balas ni salvas entre sí y que hay mecanismos eficientes para no ventilar chanchullos.

La palabra horrible es impunidad. Impunidad consumada por esos intereses poderosísimos. Impunidad que de enquistarse hará añicos una institucionalidad que está hace rato desollada. La paradoja de la justicia no es sobre la confianza que debemos tenerle sino la desconfianza que ya demasiados panameños le tienen.

¿Seremos el país que toleró el robo más descarado de su existencia y no le importó la viveza de los impunes? ¿De verdad de verdad quieren inducirnos al pase de página total de esta corrupción? ¿De verdad quieren persuadirnos que nada pasó aquí? ¿Que el 2019 será de elecciones libres, tan puras como agua bendita contra los demonios, que un milagro estremecedor de decencia será la panacea que resolverá este horror y el desbarajuste que parece ya parte de la médula fracturada del país? ¿Que en medio de este deterioro pasmoso se puede extirpar el tumor de aquellos que cultivan dinero y poder para el atraco público? Estamos ante una manipulación de la democracia, a la que ya le fallan casi todos los tornillos del engranaje.

Panamá -inmersa en un abandono insensible y creciente de su población más humilde, sin agua, con basura incontrolable, medicamentos robados de la CSS, inseguridad, insolubilidad en el transporte, pobres más pobres, atrapadas las capas medias y asiladas comunidades enteras, con decenas de miles dejados atrás, bien atrás- es hoy un país maltratado.

Se trata de imponer la especie de que somos una nación incompleta, débil, indiferente, como si los ciudadanos fuesen incapaces de pensar, sentir y tener ideas del mundo que viven o de los infiernos que se les imponen. Que nos gusta aguantárnosla, no reaccionar, besarle los pies a quienes nos azotan, mendigar bolsas de comida, jamones, suéteres y gorritas, arrodillarnos ante todo lo que sean millones, porque salpican y son los que tienen y quieren más y más, los muy golosos. Aquí pasa mucho y demasiado. La justicia no opera y, en la misma realidad y el mismo país, crece entre nosotros una inhumana inequidad y muy insensible, por cierto. Parece que nos hemos retorcido. Habrá que ver la desembocadura de estos tiempos; si es ya tarde y nos desvertebraremos en la noche amarga de las infamias, como caníbales, sin que nadie crea ya en nadie o si remontamos esta tragedia. Si esto se emponzoñará o nos sacaremos la infección del cuerpo. Si seremos un país erguido o un país postrado, suicida.

Tambien revisa...

SIP preocupada por el posible cierre de cinco diarios panameños

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó su preocupación ante las decisiones de los Gobiernos ...

15 comments

  1. Excelente y doloroso análisis del mejor poeta de Panamá. Nuestra nación enfrenta el más dificil dilema existencial: ser o no ser…. construir el camino hacia una democracia amplia y equitativa o continuar por el rumbo de la corrupción para concentrar la riqueza, que nos llevará en algún momento a la violencia.

  2. Palabras acertadas de Manuel. Este país tiene que despertar. Ellos hiceron y hacen pero esta sociedad tiene que ser más reactiva y no quedarse en silencio.

  3. Héctor Endara Hill

    No estamos todos ciegos. La realidad está echada, veremos si somos capaces de forjar país o sucumbir en la miasma. Gracias Orestes.

  4. No hay o dejaron de existir los liderdes en nuestro amado Istmo. Solo leeremos dolor de los que saben escribir bonito y ahi termina nuestro deber con la Patria
    Nuestras esperanzas para seguir vivos, sera um joven edtudiante.?

    • Mi posición siempre ha sido que el que ha robado o ha hecho de su power un instrumento para tráfico de influencia que pague con el rigor que la justicia imponga, lo que nunca voy a estar de acuerdo es que hagan de la justicia el circo mediático en que se han convertido los tribunales de justicia en Panamá.

      Donde una una procuradora a institucionalizado la justicia selectiva, y ha roto la separación de poder al someter los instructivos de los fiscales al orden y parecer del ejecutivo.

      Eso es lo que me parece espantoso, hoy son los cambio democráticos y mañana quienes serán, Yo o quien con su crítica no adule el poder en turno.

      Las redes sociales llenas con comentarios, me encanta como estamos llenos de jueces y fiscales, que investigan y condenan sin pruebas y sin juicio, eso es porque a los pueblos se les hace más fácil condenar que pensar!

      Siempre seré de la opinión que si Ricardo Martínelli, José Mulino o quienes han sido acusados de peculado en Panamá, se les encuentre culpable, que paguen, pero en un juicio justo, apegado a las leyes y con todas las garantías de imparcialidad e igualdad que es lo que deben ofrecer los tribunales; no como en el gobierno de los militates que nos metieron presos sin más ni más, sin juicio y sin Garantías, ese es donde está el peligro de los procesos que se inician torcidos.

  5. Profundo análisis del poeta, teñido de dolor, del dolor por el daño causado a la Patria, a los panameños y a la juventud.

    Es una invitación al análisis, a la unidad y a la protección de lo nuestro.

  6. Basura, cono todo lo q escribe este imbecil. Toda la vida con disfraz de poetaparasitando al Estado. Trabaja, Vago…

  7. Reynaldo Ridríguez G.

    DIRECTO Y PRECISO EL ANÁLISIS DE MANUEL ORESTES.
    LA SOLUCIÓN ESTA EN LAS MANOS DE NOSOTROS MISMOS…NOS ERGUIMOS …..O CONTINUAMOS POSTRADOS,QUEJUMBROSOS Y PARALIZADOS.

  8. EL PUEBLO IGNORANTE SE DEJA LLEVAR POR LA PRENSA Y TV QUE TOMAN EL LADO MAS FACIL, ACUSAR SIN RAZON NI PRUEBAS, HASTA CUANDO ELLOS MISMOS ESTEN EN EL BANQUILLO DE LOS ACUSADOS Y SE LES QUIERA TIRAR PIEDRAS PEDIRAN JUSTICIA. JUSTICIA IGUAL PARA TODOS, CON EL DEBIDO PROCESO, SIN ABUSOS, SIN CARCELASOS, ALLI EL MINISTERIO PUBLICO FUE COMPLICE A SABIENDAS QUE LOS CASOS SE CAEN MAS ADELANTE, NO SABEN QUE LA MANO QUE MESE LA CUNA, ESTA METIDA EN ODEBRECHT Y QUIERE QUE SE CAIGAN LOS CASOS ANTES DE QUE LLEGUEN A EL?

  9. Mi pregunta es ,dicen que Sr Martinelle robó y robó,y este Sr presidente que tenemos no estaba con el Sr martinelle para arriba y para abajo y nuca se dio cuenta de nada y por qué no lo dijo sería que estaba aprendiendo hacer lo mismo…
    El actual es lo mi mismo pero peor por qué lo está haciendo todo da la forma correcta para así dejar marcado que todo eso políticos que tienen el apoyo de los medios de comunicación será y serán dueños su verdad…

  10. Solo Martinell robo al pueblo? Todos desde 1903.

  11. Mientras todos están enredados en las mismas patas de los caballos, aquí no se hará nada, el pueblo es conformista con migajas que le los tienen comiendo arroz con huevo o salchicha. Todo estar bien! No hay gallardía ni voluntad para luchar. Las verdaderas luchas ya se dieron y para nada, el canal esta en el poder de unos cuantos bellacos que hacen los que les da la gana, botan a los panameña para darle el trabajo a extranjeros. Y no se diga de la CSS. Que aportado los mejores años de nuestra vida para jubilación y corre el peligro que nos toque nada. Pueblo despierta del aletargó que vivimos!!!

  12. La única verdad es la realidad narrada por Manuel Orestes Nieto…

  13. Jorge E Macías Jaramillo

    Todos los Panameños debemos unirnos sin diferencia alguna, trabajar duro exigir la acción de la Justicia para hacer realidad la cruzada Nacional anticorrupción anti impunidad, los Delincuentes de cuello blanco sean enjuiciados, devuelvan lo mal habido y robad, paguen con pena de cárcel para su rehabilitación y posterior reinserción social.
    TODOS ESTAMOS LLAMADOS A PARTICIPAR, EN LA CONSTRUCCIÓN DEL PANAMÁ QUE NECESITAMOS, MERECEMOS QUEREMOS Y SI PODEMOS CONSTRUIR, SIN CORRUPCION SIN IMPUNIDAD.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Resolver : *
10 + 15 =