Miércoles , Diciembre 13 2017
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La acelerada urbanización la llamada ‘décima provincia’ representa un creciente desafío para las autoridades locales. La región todavía cuenta con una riqueza natural que podría seguir perdiendo o transformarla en la base sólida de un futuro sostenible.

Panamá Oeste: Crecimiento a costa del entorno

Por: Luis Alberto Sierra

La novel provincia de Panamá Oeste -reconocida formalmente el primero de enero de 2014 como la décima provincia de Panamá- no la tiene fácil. Como consecuencia de la migración de varios proyectos urbanísticos hacia esta zona del país, en los últimos años se han disparado los precios de la tierra, lo que ha vuelto más costoso el proceso de construir viviendas, centros comerciales y otras infraestructuras. Lo mismo acontece al este de la provincia de Panamá.

La Cámara Panameña de la Construcción Capac reconoce a la provincia de Panamá Oeste como un área de potencial crecimiento económico en la que –no obstante la baja que se registró el año pasado en el sector, y en la aprobación de permisos de construcción- se espera también una ligera mejoría este año, lo que dependerá de las inversiones privadas y públicas que se vayan realizando y de las aprobaciones por parte de los municipios, entre otros factores.

Pero este auge inmobiliario está basado más en lo residencial y comercial, y no ha avanzado al mismo ritmo en cuanto al desarrollo de toda la infraestructura complementaria requerida. El economista Rolando Gordón, director de los servicios administrativos de la Universidad de Panamá y residente en Panamá Oeste, observó que en esta provincia hacen falta colegios, hospitales instalaciones deportivas y mejoras en el transporte.

Gordón reconoció también limitaciones en cuanto a la capacidad de las cañerías, el manejo de aguas servidas y el suministro de los servicios públicos, para que así puedan responder efectivamente al crecimiento poblacional que se está dando, y que aseguró afecta el suministro de agua, aire y calidad de vida.

La zona sigue siendo considerada una ciudad dormitorio por la limitada capacidad de las vías, lo que dificulta trasladarse a la capital por los embotellamientos vehiculares, incrementando los costos de vida para las familias. Gordón se refirió también a la construcción de viviendas en lugares no aptos, lo que, en su opinión, explica también el derrumbe en noviembre pasado de algunas viviendas que estaban ubicadas en lugares inestables de la provincia durante el paso por el país del Huracán Otto, lo que se suma a la contaminación de quebradas y otras fuentes de agua o dificultades en el servicio de energía. De acuerdo con el economista, esto se pudo haber evitado a través de una mejor planificación de los servicios públicos.

Detrás del auge inmobiliario y de la necesidad de nuevas obras, también es preciso admitir la enorme responsabilidad de administrar con acierto el rico patrimonio natural y los recursos con que cuenta esta parte del país. Tan solo en La Chorrera se está registrando un crecimiento poblacional de 14.5% al año, en una urbe que ya cuenta con 200 000 habitantes, según expuso en entrevista con Portada el alcalde de la capital de la provincia, Tomás Velásquez. “Tenemos tres ríos importantes aquí, el Perequeté, el Trinidad y El Caimito, que abastecen el Lago Gatún, lo que nos da la oportunidad de contar con mucho más agua”, precisó el burgomaestre.

Especies sin inventariar

Según el ministerio de Ambiente de Panamá (Miambiente), esta es una provincia con varias áreas protegidas que permiten el establecimiento de muchas especies silvestres que comparten los variados hábitats que ofrece, y que van desde ecosistemas de altura hasta ecosistemas marinos.

Entre estas áreas, Miambiente subraya el Parque Nacional Altos de Campana, el Area de Uso Múltiple Manglares de Chame, el Polígono de Tiro Balboa y Nuevo Emperador y el Bosque Protector de Arraiján, entre otros, y que permiten el mantenimiento de especies como felinos (ocelotes, tigrillos), rapaces de distintas especies, búhos, lechuzas, venados, poblaciones pequeñas de zainos, aves marinas, murciélagos y reptiles.

Sin embargo, Miambiente no cuenta con un inventario de especies en la provincia, sino únicamente con evaluaciones ecológicas rápidas de algunas de las áreas protegidas, y tampoco existen datos específicos sobre la pérdida de bosques en la nueva provincia, en la que hay áreas que, como parches, carecen de cobertura vegetal y que son el reflejo del creciente desarrollo de proyectos y que despiertan interrogantes sobre el efecto de estos emprendimientos en el ambiente.

Provincia canalera

Más de 101 952 hectáreas de la provincia de Panamá Oeste integran la Cuenca del Canal de Panamá, lo que representa un 30% de la superficie de dicha cuenca hidrográfica –de 339 000 hectáreas- según información de la administración de la vía interoceánica, y que destaca la relevancia de la ley 21 de 1997 al determinar el uso de los dichos suelos (urbanos/agroforestales/agrícolas/pecuarios/forestales).

Angel Ureña, gerente de la sección de evaluación ambiental de la división de Ambiente de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), explicó que la Cuenca del Canal de Panamá es una de las pocas áreas del país que cuenta con un instrumento de zonificación de uso del suelo y de los recursos naturales, identificando los recursos y asignando su mejor uso.

Destacó, además, que la administración canalera impulsa desde 2009 un programa de incentivos económicos ambientales en esta área del país, que tiene como objetivo principal proteger y conservar el recurso hídrico de la cuenca, en cantidad y calidad, para la operación del Canal de Panamá y la producción de agua potable para la población de las principales ciudades del país.

En cuanto a Panamá Oeste y la necesidad de un crecimiento sostenible, recomendó definir y establecer el ordenamiento de las áreas fuera de la Cuenca del Canal para permitir a las autoridades locales una mejor planificación del territorio y la preservación de los recursos naturales existentes.

Desde la perspectiva de la directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), Rita Spadafora, se ha venido realizando un desarrollo planificado.

Lo que no le queda claro es si la planificación ha sido buena o no. Critica a quienes cortan árboles, deforestan y siembran encima de todo, sin implementar medidas de mitigación para evitar la erosión. “El suelo expuesto durante la construcción de desarrollos ha causado grandes erosiones. ¿Quién paga por eso?”, preguntó.

“Las empresas no cumplen con los Estudios de Impacto Ambiental (EIA), a sabiendas de que el Ministerio de Ambiente (Miambiente) no tiene suficiente capacidad para supervisar los planes de mitigación. Es una pena que necesiten ser supervisados para cumplir. Esperamos que algún día las empresas cumplan por compromiso con el país que les genera tantos beneficios”, manifestó Spadafora.

Otra deficiencia que identificó es la falta de un monitoreo de calidad del agua en la provincia, que permita ver, además, la existencia o no de vida acuática, para que no se esté reforestando al ritmo de la pérdida de la cobertura boscosa, que se estima en 10 mil hectáreas en los últimos cinco años.

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