Miércoles , Agosto 23 2017
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Elementos de éxito o de fracaso para los gobiernos, las ciudades y sus ciudadanos.

Servicios Públicos

Por: Walter Burnetti

Se entiende como colapso de los servicios públicos la disminución brusca, paralización total o parcial en la ejecución de alguna actividad de servicios como agua potable y drenajes, electricidad, aseo urbano, transporte, vivienda y salud, entre otros.

Ahora bien, ¿cuáles son los elementos que afectan la calidad de los servicios públicos o su colapso? En orden de importancia, los enunciamos a continuación:

• La sobrepoblación
• La inconsciencia e indiferencia por parte de los ciudadanos
• La falta de planificación

A continuación, una breve descripción de cada uno:

• La sobrepoblación. Como su palabra lo indica, es una condición en la que la densidad de la población es mayor que la capacidad de carga que tiene algún territorio, provocando un empeoramiento del entorno, una disminución en la calidad de vida, o un desplome de la infraestructura, conllevando al colapso de los servicios públicos.
• Inconsciencia e indiferencia por parte de la población. Este es otro factor de suma importancia. Muchos de los usuarios no son responsables al momento del uso de los servicios, practican frecuentemente el gasto irracional de agua, electricidad, gas, etc. sin importar las consecuencias de esa sobredemanda o los daños que se le puedan ocasionar a la infraestructura generadora. Esta situación en complemento al hecho de no pretender de la empresa prestadora, la calidad del servicio acorde al pago que realizan.
• Falta de planificación por parte de los entes encargados. Este es, tal vez, el factor base para el desarrollo o desenlace de los servicios públicos y un elemento determinante en el que es importante hacer hincapié.
En todos los factores mencionados anteriormente, el papel del Estado es fundamental; los gobiernos de turno deberían convertirse en los grandes rectores del estado de la infraestructura, de la calidad del servicio que se presta, de las permisologías otorgadas en el ánimo de evitar que producto de sobredemanda, los servicios colapsen.

Por lo general, la falta de planificación de los servicios tiene consecuencias inmediatas o a futuro sobre estos. En muchos de los países de la región, desde hace muchos años el rendimiento en los servicios ha disminuido, lo que ha afectado a la población en los ámbitos económico, social, ambiental y político, llevando a la insatisfacción de sus ciudadanos usuarios, que ven disminuida su calidad de vida, mayores niveles de siniestralidad y pérdidas económicas para las empresas prestadoras del servicio, además de mayores gastos para la nación, entre las principales consecuencias.

Todo este proceso de deterioro que se produce cuando no se generan los procesos de planificación acertados para los servicios, genera un efecto sinergia del colapso público, que no es otra cosa que la consecuencia implicada que potencia la dimensión e importancia de las otras y la unión de todas hace que el resultado final sea mucho mayor.
En Panamá, como en otras ciudades y países de Centro y Suramérica, lo relacionado a la eficiencia o no de los servicios públicos y sus consecuencias en la realidad económica y calidad de vida de sus ciudadanos, es un tema recurrente y de vieja data. Recientemente, evaluábamos un comunicado que refleja la posición de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá. Allí se mencionaba la altísima preocupación que existe en este sector por la situación energética y del resto de los servicios públicos en el país, que no ha dejado de ser perturbadora y crítica.

En el documento se menciona que, año tras año, se atraviesa por numerosas crisis, pero en cuanto inician las lluvias, se olvida el tema, en lugar de darle solución definitiva con una estrategia a largo plazo.
Una vez más se promueve y observa con preocupación la práctica frecuente por parte de las autoridades, de justificar el reemplazo de la gerencia de este tipo de empresas relacionadas como una seudosolución al problema y sin duda estamos claros en que estas medidas están distantes de remediar el problema y la situación que atraviesa el país en materia de servicios.

Según el gremio, este escenario se repite con otras entidades operativas, como la Caja de Seguro Social, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, Mi Bus, Tocumen, S.A., entre otras. Los problemas que presentan estos importantes entes han sido ignorados en las diferentes administraciones y no se resuelven cambiando a sus directivos, según apunta la Cámara.

En el escrito se reitera que se requiere de reformas estructurales; cambios en el proceso de nombramiento de sus juntas directivas, tiempo de permanencia de sus gerentes y administradores, disminución de la tramitología y burocracia en los procedimientos de compra, contratación y mantenimiento, por enumerar algunas.

Adicionalmente, la Cámara invita en su comunicado a hacer un uso prudente de la energía tal y como lo mencionábamos al inicio del artículo y apela a que las empresas se acojan al autoabastecimiento de energía a través de sus plantas de emergencia, conforme lo establece el Reglamento de Autoabastecimiento.

Por otro lado, y luego de los eventos acontecidos que dieron inicio con un apagón en las ciudades de Panamá y Colón, la Cámara culmina haciendo un llamado al gobierno para que se tomen las medidas necesarias de forma tal que la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) pueda brindar el servicio de transmisión de energía de forma más eficiente y en este sentido recomiendan:

• Que se mejoren los programas de mantenimiento que Etesa tiene en la actualidad y se actualicen todos los mantenimientos pendientes.
• Que se presente un cronograma de trabajo para cumplir con los planes de expansión del sistema de transmisión.
• Que se reestructure la Junta Directiva de Etesa, a fin de que goce de mayor autonomía y pueda dar continuidad a los proyectos.
• Que se reformen los procedimientos de compra de Etesa para que se hagan de forma más expedita.
• Que se presente de forma urgente un plan detallado para culminar los trabajos de instalación del transformador T-5 en la Subestación Panamá para tener la redundancia necesaria y hacer los mantenimientos que los otros transformadores de dicha subestación requieren.

Estatus actual y posibles soluciones

A juicio de Fernando Aramburú Porras, empresario y exdirector del antiguo Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (IRHE), la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) es un paciente en estado “delicado”.
A través de una entrevista, Aramburú Porras manifestó que después de los apagones ocurridos en el mes de marzo se reemplazaron los transformadores que sufrieron daños y si bien es cierto en estos momentos hay energía eléctrica, “se está funcionando al hilo, pero no tenemos redundancia”.

En complemento, refutó que a raíz de los incidentes registrados durante los años 2015 y 2016 se habían pedido treinta transformadores para el reemplazo de los existentes en el Centro Nacional de Despacho; sin embargo, debido a los procesos burocráticos hubo un retraso en su adquisición.

Toda esta situación motivó a que recientemente la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) ordenara la apertura de un proceso administrativo para investigar lo ocurrido y se determinaran responsabilidades por los recientes apagones. Una vez abierto el proceso, Etesa contará con todas las garantías para hacer sus descargos. Este proceso sancionador podría acarrear la suma de hasta $20 millones.

Según información publicada en un medio local, con respecto a esta posible sanción que sería interpuesta contra Etesa, Aramburú Porras pidió a la ASEP reconsiderar la multa en este momento, considerando que “si el paciente está delicado, no necesita mayores maltratos”.

Para un mejor funcionamiento de la entidad eléctrica, opina el empresario, es necesario revisar los procedimientos y darle mayor agilidad.

Experiencia ilustrativa

El caso del agua aparentemente no deja de padecer del mismo mal, la falta de planificación y de mantenimiento desnudan la crisis que vive el servicio de suministro y drenajes, en unas regiones más que en otras.

El preámbulo al contenido de esta tercera fase del artículo, lo fundamento en el hecho de cierta información que logré obtener de algunos medios locales donde se plantea que el desarrollo de nuevas viviendas y centros comerciales en Penonomé, provincia de Coclé, ha generado gran preocupación entre sus habitantes; Antón viene creciendo de igual manera en forma significativa. Desarrollos comerciales, hoteleros, residenciales. No obstante, la condición que se les impone a sus desarrolladores es que todos están obligados a perforar pozos privados para suplirse de agua.

La escasez de agua potable en estos distritos coclesanos amenaza con afectar el progreso económico y social de la provincia, pero las autoridades no parecen ponerse de acuerdo y atacar el problema de forma coordinada.
Actualmente, de manera estimada la población del corregimiento de Penonomé es de 21 749 habitantes, según el censo de 2010, pero en los últimos dos años se estima que puede haber crecido por la inmigración derivada de la actividad minera.

En fecha relativamente reciente, se rehabilitó la potabilizadora existente y se anunció que su vida útil sería de veinte años, para 50 000 consumidores. Sin embargo, se ha observado que la capacidad ha sido rebasada por la demanda ante la explosión demográfica que experimenta el sector.

Cifras extraoficiales indican que al menos 80 000 personas en los sectores de Aguadulce, Penonomé, Río Hato, Río Grande y Antón enfrentaron problemas por la falta de agua.

En Penonomé, el deficiente suministro en las partes altas, incluyendo la avenida Central, genera suspensión del servicio, en algunos casos hasta por cinco días.

En Antón la situación no es diferente, la baja de los niveles freáticos por la sequía y las altas temperaturas, además del mal estado de los viejos equipos, mantienen a un importante sector sin agua.

Frente a este problema, las autoridades han apoyado al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) con la compra de bombas y turbinas nuevas, además de que se trabaja en la perforación y habilitación de nuevos pozos.

La directiva del Idaan asegura que laboran intensamente para resolver los problemas surgidos por la crisis. Sin embargo, declaraciones de los diversos funcionarios dan fe de que, lamentablemente, tanto el país como la provincia de Coclé están abocados a un acelerado desarrollo urbanístico y comercial que ha superado el nivel de respuesta que posee en este momento el Idaan.

Posibles escenarios y recomendaciones

Sin duda lo planteado por la Cámara no deja de ser absolutamente razonable. Sin embargo, ese planteamiento en exclusiva estaría generando la solución de un problema en curso y/o agonizante. Se debe en complemento, promover una política de Estado que no solo mantenga, sino que invierta y que promueva planes acertados de desarrollo urbano que permitan evitar que oportunamente la demanda esté por encima de la oferta y de esta manera seguir condenados a la reiterada historia con la que iniciamos este artículo, de vivir de crisis en crisis con la deficiencia de los servicios públicos.

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